Personalidad y carácter no son lo mismo

Hay palabras que parecen tener el mismo significado y que, de hecho, se usan como sinónimos indistintamente. Es lo que les sucede a los términos "personalidad" y "carácter". Sin embargo, hay grandes diferencias entre ambos.

Se define personalidad como la "diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra". El origen etimológico de los términos "persona" y "personalidad" es "per sonare" (en latín: para que suene) y es el nombre que se les daba a las máscaras en la antigua Roma; éstas tenían un espacio que actuaba como caja de resonancia, lo que producía una mayor volumen de la voz. 

El carácter es, por otra parte, un término que define la "señal o marca que se imprime, pinta esculpe en algo", y en referencia al ser humano es "el conjunto de cualidades o circunstancias propias de una persona o de un colectivo que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás". De alguna manera es el registro que conforma lo que somos cada uno de nosotros, y que según la Real Academia de la Lengua conforma la "señal espiritual que queda en una persona como efecto de un conocimiento o experiencia importante..." y también la "fuerza y elevación de ánimo natural de alguien, firmeza, energía".

Se podría decir que la personalidad es lo que mostramos hacia el exterior (la imagen personal), y el carácter es lo que está "impreso" en nuestro interior (la marca experiencial). Por eso se habla de "forjar el carácter" o de "mostrar una determinada personalidad". Veamos más matices y diferencias de ambos términos...

Diferencias entre carácter y personalidad

- La personalidad es una imagen que mostramos, y que puede variar según el contexto social en que estemos. El carácter es el registro de nuestro recorrido vital, y lo que conforma nuestra forma de ser.

- La personalidad es, por tanto, variable y modulable según las situaciones; el carácter evoluciona en el tiempo de forma lenta, y va constituyéndose progresivamente.

- La personalidad es frágil, temporal y, a menudo, supeditada a las necesidades de cada momento. El carácter es fuerte, estable e influye en nuestro modo de pensar, sentir y percibir el mundo.

La personalidad, cuando difiere mucho del carácter, puede llegar a convertirse en una auténtica máscara que oculta o modifica lo que somos. El carácter, cuando se muestra hacia fuera, expone nuestra verdadera forma de ser, y hace que la personalidad expuesta sea congruente con lo que realmente somos. Es entonces cuando se dice de una persona que "tiene personalidad".

A veces el carácter emerge de forma brusca y repentina, mostrando de manera contudente lo que pensamos o sentimos acerca de algo o alguien. Cuando la personalidad se muestra ineficaz, el carácter irrumpe para solventar la situación, aunque no suele hacerlo con delicadeza. Es entonces cuando nos dicen eso de "menudo carácter tienes".

Discrepancias entre carácter y personalidad

Alguien verdaderamente sincero y honesto se muestra tal y como es. Su personalidad está configurada por su carácter. Cuando, por el contrario, decimos de alguien que es "falso e hipócrita" es porque percibimos o intuimos que no está obrando cómo realmente es, sino que parece interpretar un papel. Papel para el cual necesita una máscara, que está constituida por una personalidad en clara discrepancia con el carácter.

Ser fieles a nosotros mismos, a nuestro propio carácter, no siempre es fácil. La sociedad parece demandarnos, en muchos momentos, que mostremos una imagen determinada. Y aunque el carácter siempre "imprime" ciertos rasgos a la personalidad que mostremos, ésta puede haberse dejado condicionar por tal demanda social. Por eso, es tan difícil, en nuestros días, ser fieles a nosotros mismos.

Pero las consecuencias de la discrepancia entre personalidad y carácter suelen ser inevitables: inquietud, ansiedad, nerviosismo, sensación de engañar a los demás y a nosotros mismos, etc. En definitiva, acumulamos registros de malestar que acaban por hacernos sentir incómodos y tensos. ¿Qué podemos hacer con todo eso?

Cómo ser fieles a nuestro carácter

1. Sé consciente de como las experiencias vitales te han "marcado", y han forjado tu carácter. Sean buenas o malas, todas esas marcas incluyen un aprendizaje y una enseñanza.

2. Lo que representas socialmente no tiene porque mostrar lo que eres, ni es necesario que el carácter sea siempre evidente. Tan sólo sé consciente de cuanta discrepancia se produce entre ambos, y de cómo te hace sentir esto a nivel emocional.

3. Cuantas más personalidades (máscaras) diferentes uses, más difícil te resultará ser fiel a tu carácter. Usar una personalidad discrepante en tu entorno laboral es bastante habitual y, a menudo, útil. Pero si manejas demasiadas, será bastante improbable que reflejen tu verdadera forma de ser.

4. Si tu conducta te hace sentirte incómodo tras haberla desplegado, es probable que una personalidad haya cogido las riendas en ese momento. Ahí, el carácter ha quedado inhibido por una rabieta del ego. Analiza si quieres volver a sentirte así, y si esas conductas te merecen la pena.

5. Un cuerpo dominando por personalidades discrepantes acumula tensiones. Cada una de ellas necesita escenificar algo, y para eso recurre a gestos y posturas que usan y mantienen contracciones musculares. Las molestias y dolores que surgen espontánemente, pueden ser la consecuencia de tales tensiones musculares. Sé consciente de ellas, y analiza qué tipo de personalidad las está usando.

Equilibrio personalidad-carácter

El equilibrio entre personalidad y carácter, entre lo que somos y lo que mostramos, es amplio y complejo. Muchas personalidades son recursos que usamos para adaptarnos y sobrellevar algunos entornos sociales. Son situaciones donde el carácter no puede emerger, pues nos enfrentaría de manera casi inevitable con muchas personas. Por eso, aprendemos a generar y modular diversas personalidades como una cuestión de supervivencia social. Pero esos esfuerzos adaptativos pueden llegar a ser extenuantes, y acabar por alejarnos de lo que realmente somos. Y bajo esas condiciones, suele ser muy difícil sentirse pleno y feliz...

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